• Asamblea se reunió con expertos ambientales por daños tras reiteradas explosiones y movimiento de material pétreo.

El Comité de Agua Potable Rural (APR) del sector El Asiento, en la comuna de San Felipe, iniciará acciones para frenar la extracción ilegal de rocas y el posible daño a las napas subterráneas debido a las reiteradas tronaduras que se ejecutan para extraer áridos y trasladarlos a la construcción de la nueva ruta 60 Ch.
Esta decisión se tomó tras realizar una asamblea extraordinaria donde participaron vecinos, representantes de organizaciones ambientales tales como Raíces Aconcagua, Fundación Mi Patrimonio y el director del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), Lucio Cuenca.
La determinación de efectuar acciones para terminar con el problema la dio a conocer el propio Presidente del APR, José Guajardo, quien señaló que tras reunirse la asamblea extraordinaria con sus socios y directiva, resolvieron tomar muestras y realizar análisis para ver qué tanto daño ha causado esta situación al subsuelo y napas subterráneas, las que a la fecha podrían estar severamente afectadas.
“La reunión fue bastante positiva porque se informó a las personas sobre el patrimonio que poseemos, cuál es el patrimonio que está en peligro de sufrir algún impacto ambiental producto de la actividad minera y de las últimas determinaciones y básicamente que eso incide en la calidad del agua que nosotros debemos brindarle a las personas. Lo bueno que contamos con el apoyo de la comunidad para actuar sensatamente, respecto a temas de demandas, o respecto a reclamos que vamos a hacer en forma más pensada y consensuada con el mandato que nos dieron las personas asistentes a esta reunión, porque creo que en general fue una reunión exitosa, la gente se fue muy contenta, creo que los expositores estuvieron a la altura, tratamos aspectos legales, ambientales, sociales, respecto a lo que estaba ocurriendo en El Asiento y también lo que tenemos que presentar; la gente salió empoderada, creo que eso es positivo”, dijo el dirigente.
Por su parte Lucio Cuenca, Director del OLCA, señaló que “este es un problema que se está repitiendo en varios puntos del país, creo que acá estamos frente a un tesoro de ecosistema que quizás no está reconocido ni valorado por las instituciones públicas, incluso por la gente de acá de la zona, por el valor ecosistémico, el valor que tiene para la mantención del ciclo del agua, pero sobre todo por los ecosistemas de la zona de centro de Chile, que han sido devastados a lo largo de la historia. Creo que sobre eso debiera exigirse más preocupación y la comunidad de acá revalorizar y mostrarlo al resto, y ese es un paso muy importante porque hay que pensar en las acciones que se están haciendo y destruyen este patrimonio, porque si esto no se revalora, va a seguir ocurriendo en el futuro”.
De la misma forma, Pedro Muñoz Hernández, director de la organización ‘Mi Patrimonio’, aseguró que “acá no puede operar la ley del oeste o la ley del más fuerte. Esta es una actividad productiva que para algunos será necesaria, pero hay que regularla, y los empresarios deben entender de una vez por todas que, los tiempos y nuestra normativa ha cambiado, y es el Estado de Chile el responsable de hacer cumplir lo que nuestra normativa protege. Es por la misma razón que en los próximos días nos reuniremos con el Ministro de Obras Públicas para que se inponga de lo que está ocurriendo en más de 17 puntos en los que se está explotando un recurso natural sin control solo con el fin de favorecer la concesión del último tramo de la Ruta CH60 que se está construyendo en la zona”.
La preocupación de la comunidad se suma a la de Mi Patrimonio debido a que esta es el área en donde se ubica un espacio único en su tipo como es El Santuario Serranía del Ciprés, que es un recinto privado perteneciente a la Comunidad Agrícola Serranía del Asiento, formada por 106 comuneros, que decidió destinar el 60% de su superficie para que el Consejo de Monumentos Nacionales lo reconociera como Santuario de la Naturaleza, lo que se materializó el año 2006 a través del Decreto Exento N° 698, a través del cual se reconoce el estado de vulnerabilidad en el que se encuentra el ciprés de montaña y su entorno.